“No me hagas pensar”: la regla que separa una web bonita de una web que funciona
Esta serie de artículos nace como un cuaderno de notas abierto. Una forma de aprender escribiendo, de poner orden a lo que voy aprendiendo, y de compartirlo por si a alguien más le sirve.
Llevo años diseñando webs y trabajando la arquitectura de la información casi “por instinto”: ordenar contenidos, jerarquizar, hacer que la navegación sea lógica, reducir ruido… Lo curioso es que muchas de esas decisiones hoy las llamamos UX.
Por eso tenía pendiente leer No me hagas pensar (Don’t Make Me Think) de Steve Krug. Es uno de esos libros que se recomiendan una y otra vez cuando empiezas a tomarte en serio la usabilidad.
Y si tuviera que resumirlo en una frase, sería esta:
Una web debería entenderse sin esfuerzo.
Primero: ¿qué significa “no me hagas pensar”?
Contenido
No significa que el usuario sea “poco listo”.
Significa que la gente navega con prisa, con mil pestañas abiertas y con atención limitada.
Cuando un diseño obliga a detenerse a descifrar:
- dónde estoy,
- qué hace esta empresa,
- qué se supone que debo hacer ahora,
…el usuario entra en un diálogo mental que no debería existir. Empieza a dudar. Y cuando dudas, pierdes confianza.
Krug lo plantea de forma muy visual con una idea que me encanta: una web tiene que funcionar como una valla publicitaria. No porque sea superficial, sino porque tiene que comunicar lo esencial rápido, sin exigir un esfuerzo extra.

¿Por qué esto es tan importante (incluso si tu web es “bonita”)?
Porque lo bonito puede atraer… pero lo claro convierte.
Una web puede tener un diseño precioso y aun así fallar si:
- los titulares no dicen nada,
- los botones no parecen botones,
- el menú es creativo pero confuso,
- la información importante está enterrada.
Y esto se nota especialmente en proyectos reales: cuando el cliente quiere explicarlo TODO, cuando el mensaje principal se diluye, cuando la home es una mezcla de “por si acaso”.
Lo que me llevo como diseñadora
Este libro no me ha “descubierto” la claridad (ya la buscaba), pero sí me ha dado un marco muy útil para defenderla:
- claridad como prioridad
- decisiones evidentes
- estructura que guía
- menos fricción = más confianza
La idea no es diseñar simple.
La idea es diseñar obvio (en el buen sentido): que el usuario no tenga que adivinar.
En resumen
→ Una buena web se entiende rápido.
→ Si el usuario duda, algo del diseño o del contenido está fallando.
→ La claridad no empobrece: enfoca y genera confianza.
→ “No me hagas pensar” es una regla sencilla… y muy difícil de ignorar cuando la interiorizas.
Fuentes e inspiración
