La gente no lee tu web: la escanea (diseñar sin asumir esto es perder dinero)

Una de las ideas más liberadoras (y a la vez más incómodas) de No me hagas pensar de Steve Krug es esta:

La gente no lee una web. La escanea.

No porque no le interese.
Porque así funciona la navegación real: prisa, comparación, atención limitada y búsqueda de señales claras.


¿Qué significa “escanear” en la práctica?

Significa que el usuario:

  • mira titulares,
  • detecta palabras clave,
  • busca botones o enlaces evidentes,
  • y decide en segundos si se queda o se va.

Krug también habla de otra idea muy humana: la mayoría no toma “la mejor decisión posible”. Hace satisficing: elige la primera opción que parece suficientemente buena.

Traducido a tu web: si la primera impresión no es clara, no es que el usuario “lea más”. Es que se marcha.


¿Qué debería cambiar en una web cuando asumes esto?

Si aceptas que escaneamos, el diseño cambia de prioridad:

  • Titulares que informan, no que decoran
  • Jerarquía visual clara (qué es lo importante y qué no)
  • Bloques cortos y bien separados
  • Enlaces que parecen enlaces
  • Menos “relleno” y más intención

Este punto me toca especialmente porque en proyectos reales ocurre muchísimo: clientes que quieren “explicarlo todo”, textos largos, introducciones eternas…

Y aquí el UX no es teoría: es supervivencia. El usuario no está para leer una novela antes de entender qué haces.


Un detalle que parece pequeño, pero no lo es: la confianza

Cuando una web se escanea bien:

  • se percibe orden,
  • se percibe claridad,
  • se percibe profesionalidad,

y eso se convierte en confianza.
No es solo usabilidad. También es marca.


En resumen

→ En la web no leemos: escaneamos.
→ Si tu contenido no se entiende al escanear, no se entiende.
→ Diseñar para escaneo mejora usabilidad, conversión y percepción de marca.
→ La claridad no es estética: es estrategia.


Fuentes e inspiración